La melena de Quirós se transformó en un ícono comunicacional para el país que vivía pendiente del desarrollo capilar del ministro. Hasta Jorge Lanata hizo mención en su programa, las redes sociales, mi suegra, todos. 

Al igual que los habanos que fumaba Churchill, el embravecido cabello de Quirós concitaba por momentos más atención que sus palabras. Pero como en el caso del primer ministro británico, y salvando las distancias, ambos encontraron en un artilugio visual la llave para consolidar su liderazgo.

El deber ser de la comunicación política es ir siempre por la positiva y sin referenciar. Quirós siempre argumentó con pocos y bien seleccionados números sus presentaciones, jamás referenció a Provincia (salvo cuando se lo preguntaron) y su tono siempre fue medido. Claro, sencillo, breve, rico en lenguaje y personal parece casi un manual de oratoria.

Así, la figura prácticamente desconocida del porteño se transformó en la referencia obligada del tema y le garantizó una importante proyección electoral.

Fernán Quirós con Horacio Rodríguez Larreta antes de la apertura de las peluquerías en el día 130 de la cuarentena.

Fernán Quirós con Horacio Rodríguez Larreta antes de la apertura de las peluquerías en el día 130 de la cuarentena.

Fernán Quirós con el pelo corto tras la apertura de las peluquerías, también junto a Larreta.

Fernán Quirós con el pelo corto tras la apertura de las peluquerías, también junto a Larreta.

Las comparaciones siempre son odiosas… para el que pierde. En este caso es imposible no medirlo con sus pares de Nación, Ginés González García, y con Daniel Gollán, de provincia de Buenos Aires.

Ginés fue tan poco feliz en su comunicación que el propio gobierno decidió correrlo del tema. Recapitulemos, comenzó diciendo que el Covid19 no iba a llegar a la Argentina, luego que no era más que una gripe, que le tenía más miedo al dengue y que no tenía sentido suspender las clases entre muchas otras frases que dieron origen a un sinfín de “memes”.

Gollán por su parte entabló una cruzada personal contra los “runners” porteños a quienes culpaba per saltum del aumento de casos en Provincia de Buenos Aires, Rosario y hasta Córdoba, pero sin explicar cómo lo lograban sin aumentar primero los casos en CABA; de la misma manera que culpaba a Vidal por el estado sanitario de la provincia que condujo solo por 4 años tras casi 4 décadas justicialistas.

El ministro de Ciudad siempre dio datos concretos y proyecciones que luego se cumplieron y si alguna vez no tenía los datos se limitaba a contestar que no se podía saber en ese momento. La conclusión es más que obvia. Por eso, cortarse el pelo, al contrario que a Sansón, le dio más fuerza a su mensaje. Terminar con su melena fue la forma más eficiente de comunicar que, poco a poco, nos encaminamos a la nueva normalidad. Todavía falta para llegar pero ya podemos “ver” la meta.

José María Rodríguez Saráchaga  31/07/2020 - 19:03

https://www.clarin.com/opinion/melena-fernan-quiros_0_oYT7lu6hw.html

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